Y que será de viento loco, el explorador Don Lingote, como estarán esos ojos mirando el desierto!
Todo está bien, la familia, los hijos, suficiente para agradecer por la existencia, pero el desierto no tiene nada de dulce, solo el sueldo puede ser dulce, pero el resto ... mirar siempre el desierto y no ser nisiquiera geólogo como para salir a caminar, esa parte me desespera de solo pensarlo.
Yo salí desesperado o exasperado de la monotonía y lo horrible de Antofagasta, con mi propio vacio era suficiente, el actor no pudo más, tuve que inventarme la alegría. Claro, diferente es con una mujer de amante, así se puede vivir y aunque después queden solo los sueños. Ya hay recuerdos. Diferente es con la familia, por quién seguir teniendo poesía y ganas de vivir, eso que le da sentido a la vida sin sentido. Pero si es por solo la ciudad y el desierto, objetivamente no es muy atractivo el desierto.
Pero los hombres siempre buscan modificar su ambiente, por eso los recuerdos, el cine, los libros, los mitos, las entretenciones, para hacer más fuerte la pasión y la sensación de sentido y no de vacío. Vacío que se hace más presente en un desierto. Lo bueno es que nuestro maestro Don Lingote es un protagonista y estas narrativas del pensamiento no lo amilanan.
Quizá si yo pudiera vivir más tiempo y ser más joven de cuerpo y de mente, ya me habría ido a una ciudad más grande que Santiago. Quizá si mi vida en el origen no hubiera sido tan vacía hubiera conservado un poco más de fuerza o de emociones para tenerlas cuando no estuvieran. En eso comprendo muy bien a sergio, en querer darle un fundamento sólido y emotivo a su familia a su(s) hija(os), eso es muy importante, es lo que de grande permite que las personas lleguen lejos.
Ojalá ninguno de nosotros falle en eso, y todos tengamos buen viento que lleve la barca de nosotros y nuestras familias a buen destino. Sabemos que el camino es por separado y quizá uno sea solo eso, un poco de aliento para algo más lejano. Quizá yo sea solo la obra gruesa o el terreno sobre lo cual comenzar a construir, quizá sea solo el terreno donde se deposite una semilla y sea mi deber proveer para que alguna vez en un horizonte muy lejano si se cumplan los verdaderos sueños de este actor.